Al Mago Javier Báez le gusta que le griten para demostrar que es bueno y en Chicago lo hizo

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Un ponche y abucheado en la primera entrada fue suficiente para encender la chispa de rivalidad que Javier Báez siempre ha tenido con la afición del sur de Chicago. El siguiente turno explotó la magia: puso la pelota al otro lado de la cerca y comenzó a caminar a primera base.

Cuando escucho cosas así, son cosas competitivas que me hacen enfocarme más y competir más y cada vez que me dan la oportunidad de demostrar de si soy bueno se los dejo saber.

Los Tigres de Detroit se impusieron 2-1 a los Medias Blancas con un Javier Báez que silenció a los fanáticos en el primer partido de la serie de 4 que concluye el domingo.

Tras recorrer las tres bases y al pisar el plato, El Mago puso la mano derecha sobre su oreja para esuchar el silencio de los fanáticos: «sí, para que griten así me gustan más», dijo al finalizar el encuentro.

Báez jugó 8 temporadas en Chicago y fue uno de los históricos campeones de la Serie Mundial del 2016 con los Cachorros. Con Detroit firmó por 6 años y 140 millones de dólares.

Con un futuro millonario por delante Báez dice que vive la etapa del cambio y «acostumbrándome a los ajustes de la vida que tenemos que hacer, pero de verdad que nos ha ido super bien aquí», concluyó el de Bayamón, Puerto Rico.

Dylan Cease (7-4) carga con la derrota y Beau Brieske (2-6) el gane.

Asistieron este jueves al Guaranteed Rate Field 21,876 aficionados.